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Ensayo sociologico – analisis Del problema social del Indio

Ensayo sociologico – analisis Del problema social del Indio
August 10
11:54 2011

Mi Ensayo sobre el libro
“El Problema social del Indio”
de Don Miguel Ángel Asturias
( 1899 – 1974)

Autor: Dr. Eduardo Prado S.

Introducción:

La estructura sociopolítica de Guatemala ostenta sus características esenciales y todavía dominantes desde muy poco tiempo después de la conquista de los diversos señoríos indígenas por parte del soldado español. Como bien lo dicta la historia, una vez consumada la conquista, estos grupos invasores utilizaron a la población indígena para su provecho y servicio.

De la administración de una masa indígena a la que se había disgregado, a la que se había distorsionado a través de migraciones forzosas, a la que se había des – culturizado a través de la cristianización forzosa o las vestimentas típicas y a la cual se había colocado por fuerza en una situación social de absoluta subordinación, … de esa administración ejercida por un grupo étnica y culturalmente extraño, surgiría una estructura compuesta por varias culturas.

En el libro de Asturias se resalta de vital importancia desarrollar el análisis de los antecedentes antropológicos y sociales del “Indio” que partiendo de las mezclas con la raza europea desarrollan nuevos núcleos sociales y tradiciones que convergen en la hoy llamada Nación Pluricultural y Multiétnica

Simbiosis en la estructura social del guatemalteco:

En su momento histórico, la estructura social se caracterizaba por la presencia de dos o más culturas distintas en un solo sistema en donde únicamente una parte de la población comprendía lo que es la entidad nacional, participaba de manera significativa en su vida política y mantenìa lazos sentimentales y personales que en la unión familiar. Este grupo se extiende a través del territorio nacional, se subdivide en diferentes niveles de categorización social (estamentos o clases), aporta referencia tanto urbanas como sociales y se constituye de hecho, detectando cuando menos en lo que podríamos considerar hoy la nación guatemalteca.

Esta sociedad, estructurada en diversas escalas y valores, esta constituida en Guatemala con ladinos por una parte e indígenas por otra. Los ladinos grupos de difícil catalogación y clasificación difusa son, étnicamente hablando, los descendientes del grupo conquistador, que por más de 500 años se han ido incorporando, por diferentes etapas o procesos de asimilación, a la sociedad nacional y al amplio proceso de mestizaje o crisol de razas. Los indígenas por su parte, aunque no sean para nada ajenos al fenómeno del mestizaje un efecto de la muy extendida dominación, son aquellos que física y sentimentalmente se mantienen como miembros de las sociedades locales o autóctonas (naturales de cada región) sosteniendo unas culturas arraigadas que solo ante extremas presiones se han dispersado.

Guatemala, Estado sin nación:

Durante más de cuatro siglos en los cuales se ha mantenido el concepto de un Estado no nacional partido por la pluralidad de culturas, los periodos de la historia han obligado a los indígenas a comportarse de acuerdo con ciertos códigos rígidos de conducta y, al mismo tiempo, les han colocado bajo la seducción en diversos grados de atracción siempre ejercida por los estímulos y recompensas de una sociedad ladina que es al mismo tiempo, subordinada de culturas ajenas predominantes a nivel mundial. El individuo indígena se ha visto entonces sometido a una doble acción, ejercida por sus tradiciones comunidades y la que, es formalmente ladina pero que, en la práctica resulta tributaria de las formas culturales dominantes en el mundo occidental, la pregunta aquí seria la siguiente: ¿cuál de esas dos fuerzas tendrá en definitiva la potencia suficiente como para inclinar la balanza a su favor?.

Analicemos que el indígena organiza la vida local comunal en torno a una serie de cargos que se forman en dos áreas: la primera, compuesta por posiciones religiosas y la segunda conformada por posiciones civiles. No parecería muy distinta de la estructura social ladina a excepción de que las funciones de las autoridades indígenas son habitualmente duales, o sea que se alteran en una misma persona el rol religioso como el rol civil, creando una diferencia conceptual. El problema más grave que se contempla desde siempre es que el aparato de Gobierno no ha podido integrar a los ladinos e indígenas en un único modelo o concepción de vida socio-político.

Hablar de dos patrones culturales no es ignorar las múltiples variaciones existentes entre las comunidades indígenas, las cuales en muchos casos difieren notablemente entre sí mismas. Al igual que cualesquiera de las ladinas. La discriminación con enfoque al indígena surge desde la misma conquista en la que, para los españoles los nativos siempre estaban ajenos a la ley y su manto. Según Asturias, el indio representa una civilización pasada de rango inferior mientras que el ladino una civilización que viene; añade que en la época prehispánica los indios eran bárbaros y no civilizados, especialmente por no caracterizar el desarrollo de tres actividades que implican la base de un pueblo y las cuales menciona como sentido Industria, sentido Intelectual y sentido moral.

El indio al esclavismo dantesco:

Bien dice don Miguel Ángel Asturias que tanto el indio como el mismo español se miraban de una forma diferente; a la vista del indio el español bien le parecía un animal extraño y por otro lado, el español conquistador miraba al indio como un animal salvaje. Una vez se inició la conquista y bajo el poderío de las armas y arte de guerra español, los indios se fueron acostumbrando a la esclavitud y para ser más dramático, la ignorancia que el indio tenía de la ley lo convertía en ingenuo y tímido por lo que al mismo ladino se le hizo presa fácil en especial para despojarlo de sus propiedades y sometiéndoles a la esclavitud mas oprobiosa.

La descripción del pasado por Asturias alcanza tintes dantescos cuando menciona a la choza como el refugio que tiene el indio para su mujer y sus hijos, cuando sostiene que la situación de la discriminación es un provecho de bienes y favores que logran los ladinos herederos del poder valiéndose sobre la explotación que sufren los indios por tener un aspecto físico un cutis áspero, el bigote rígido grueso y escaso, la nariz y la boca ancha y los labios gruesos y anchos con una estatura pequeña; añade sobre el indio que tiene el sentimiento moral con una mentalidad relativamente escasa y voluntad nula. Continuando con la tesis de Miguel Ángel Asturias, con respecto a la vida política de los indios, hace saber que por falta de asesoría o simplemente la falta de recibir explicación sobre que Guatemala es una República que los hace Guatemaltecos, igualmente ignoran sus derechos y obligaciones de ciudadano, y sin mediar voluntad son sistemáticamente llevados para hacer servicio militar y trabajos forzoso. Es así que los indios, por poseer algunas de estas características, no son aceptados por la sociedad como civilizados. Es triste que el indio, antes dueño y señor de sus tierras terminó trabajándolas sin descanso pero a favor de los conquistadores y sus descendientes.

Nuestra historia es recurrente:

En su recorrido por el pasado, Asturias nos ubica como un país a cuya población de origen se le llamó de indios, su historia está plagada de acciones bélicas y esclavismo. Cuando la época precolombina el mismo indígena contra el indígena, y de aquella época hasta el hoy, siempre se han marcado esos espacios. El linaje cultura y dinero hacen la diferencia dentro en su propio círculo social. Bajo la conquista española, nuestros pueblos indígenas se vieron envueltos en cambios radicales que generaron una nueva raza, “La Mestiza”.

Según Asturias, los textos indígenas que llegaron para su análisis hablan a menudo de guerras entre los diversos pueblos ocurridas antes de la llegada de los españoles. Estos textos se escribieron años después de la conquista, principalmente por indígenas cristianizados que habían aprendido a leer y escribir el castellano. Están escritos en lenguas Mayas, pero con caracteres castellanos. Por ejemplo, se lega el origen del indio guatemalteco en el Popol Vuh y en el memorial de Sololá y Título de los Señores de Totonicapán se dice que los Quichés, Cakchiqueles, Rabinales y demás pueblos del altiplano, llegaron del Oriente, desde una legendaria ciudad llamada Tula o Tulán, y que su viaje hacia Guatemala estuvo lleno de vicisitudes, teniendo que atravesar un mar, la cuidad de Tula ha sido identificada como un centro arqueológico situado en el Valle de México, se ha puesto en duda la veracidad de este relato que a veces más se parece a la emigración de los judíos desde Egipto hacia Palestina.

Autoridad y esclavismo

En su ensayo, Miguel Ángel Asturias hace referencia a que la población Indígena fue el elemento más numeroso en la sociedad colonial, pase a que durante las décadas iniciales del período colonial sufrieron una disminución demográfica acelerada que llegó a preocupar seriamente a las autoridades españolas. Esta catástrofe demográfica se debió más que a la guerra y a los trabajos de los indios, a las frecuentes epidemias de enfermedades para las cuales los indígenas no tenían defensas biológicas naturales, como la viruela, sarampión y otras pestes que causaban más estragos entre los indios que entre losa otros sectores de la población. Se estima que la población indígena en 1550, apenas 26 años después de la llegada de Alvarado era ya de menos de medio millón, y aun siguió disminuyendo, hasta que comenzó a normalizarse y crecer en el siglo XVIII. A fines de la época colonial puede estimarse la población de la actual Guatemala, en unos 600,000 habitantes, de los cuales las dos terceras partes eran indígenas.

Durante las guerras de conquista, los españoles convirtieron en esclavos a los prisioneros de guerra y aumentaron el numero de estos en los años siguientes, obteniéndolos de los señores indígenas que los tenían desde antes de la conquista; pues, como anotamos previamente, la esclavitud existía entre los indígenas prehispánicos. Los españoles necesitaban esclavos para trabajar la tierra, pues se dieron cuenta que en estos países no había oro y plata, como en México y Perú; sólo podían obtener riquezas de la agricultura y el comercio. La Nuevas Leyes de 1542 prohibieron la esclavitud de los indios, a quienes sólo se les dejó como obligación para con la Corona el pago de un tributo que pagaban dos veces al año. Esto dejaba a los colones españoles sin trabajadores. La corona dispuso entonces que el tributo que deberían pagar los indios se entregara a ciertos españoles, conquistadores o descendientes de éstos , a los que la corona decidió ayudar, estos españoles se llamaron encomenderos, pues se decía que a ellos se les encomendaba un numero de nativos, luego en una institución que hizo a los indios siervos de sus encomenderos, porque estos no se conformaron con recibir el tributo, sino que exigieron otros servicios personales, incluyendo el de cargadores o tamemenes. Además, la encomienda se convirtió en un derecho que recibía el español de por vida , y aun la heredó a sus descendientes durante otra vida más, la Institución de la encomienda subsistió hasta el Siglo XVII.

Los hacendados, dueños de fincas y de obrajes de añil y caña de azúcar, obtuvieron trabajo obligado de los indios mediante el sistema de repartimiento o mandamiento, autorizado por la Corona. El repartimiento consistía en que todos los indios de 16 a 60 años, tenia que trabajar por turnos de una semana al mes, en la finca de los españoles, los trabajadores recibían un pago de un real de planta por cada día trabajando, salario insuficiente, aunque hubo frailes y otras personas que hicieron gestiones para suprimir este servicio de los indios, no lo lograron y se mantuvo hasta el fin de la colonial y aun se volvió a emplear durante la época republicana.

El gobierno de indios y los miembros de la municipalidad indígena eran indios principales, antiguos caciques y señores de los indios. Los pueblos sirvieron para que los españoles tuvieran un mejor control de la población indígena, pero también para que a través de la vida en común, esta mantuviera vivas muchas tradiciones y costumbres de su pasado prehispánico.

La vida colonial no fue siempre pasiva para los poblares indígenas, pues casi no había año que no se manifestaran protestas o algún motín y hasta rebeliones, en contra de sus autoridades indias, el cura doctrinero o las disposiciones de las leyes de la corona. Los indígenas nunca se resignaron a la servidumbre y estuvieron dispuestos siempre las diferencias sociales en la época colonial estaban fundamentalmente basadas en el origen racial. Al principio sólo hubo españoles e indios, los hijos de españoles nacidos en la Indias, es decir los españoles indianos, recibieron el nombre de criollos. Con los primero conquistadores vinieron también los esclavos negros, al principio en número muy limitado, pero aumentaron en las décadas siguientes, convirtiéndose en el tercer elemento racial de la Colonia, la mezcla de españoles, indios y negros dio origen a la clase mestiza a la que se llamó “gente ordinaria” o “castas”.

Las clases sociales

En la nueva sociedad, los españoles peninsulares ocupaban la posición más alta en la escala social. Su número aumentó en los años siguientes, con la llegada de inmigrantes, hombres y mujeres, los españoles peninsulares y los criollos nunca llegaron a ser muy numerosos, pero eran los que gobernaban el país. A este sector pertenecían los capitanes generales, oidores, corregidores, alcaldes mayores, miembros del ayuntamiento, arzobispos, obispos, clérigos, etc. Entre ellos estaban también los comerciantes, hacendados, dueños de obrajes de añil y de ingenios, es decir la gente rica de la Colonia; pero por otro lado, había también peninsulares y criollos pobres, como los empleados o dependientes, artesanos y agricultores.

La clase de gente ordinaria que comenzó como una gente marginada en los primero años de la Colonia, creció en número e importancia a través de los siglos, llegando a constituir a principios del Siglo XIX más o menos la tercera parte del total de la población. La variedad de mezclas raciales dio origen a mestizos que fueron denominados mulatos, zambos, cuarterones, salto atrás, mestizos, castizos, etc., existiendo además negros puros esclavos o libertos. Entre los componentes de esta clase hubo artesanos, artistas, pequeños agricultores, dependientes y funcionarios de menor categoría, etc.

Esta clase dio origen a los ladinos, nombres que se aplico originalmente a los indios castellanizados, que en los siglos XIX y XX se convirtieron en un elemento social muy importante en la vida económica y política del país.

La Guatemala del siglo XXI

En el territorio nacional habitan grupos con diferentes culturas. Existen mayas, Garífunas, Xincas, ladinos y extranjeros. Guatemala es pues, un país, multicultural. Sin embargo, el racismo, la intolerancia y el irrespeto han provocado numerosos dolores y tragedias relacionadas con el concepto de multiculturalidad, que no han permitido convivir armónicamente a las y a los guatemaltecos. Es decir, en la realidad se es realmente multicultural, porque en el país existen muchas culturas, pero no se ha aprendido a ser intercultural, es decir a convivir en paz no han convivido en respeto mutuo y en ayuda recíproca, por esa razón, para construir la democracia se necesita prender a participar interculturalmente, para conformar un país distinto, un país poderosamente rico en todo sentido.

En resumen, las mezclas se dieron entre las diferentes sociedades y cultos indígenas y además, entre los conquistadores, sus descendientes y los indígenas. El mestizaje creció fuerte y se habituó más a la moda de vida española, esa nueva sociedad tomó la forma de actuar, vestir y se forjó bajo la lupa de la generación que mezcló la sangre europea con la de los que alguna vez llamó “bárbaros “, dejando la tesis natural de que el indígena no llenaba el sentido industrial, moral e intelectual según la opinión de Miguel Angel Asturias en el punto 6 de la época prehispánica, capítulo 2.

Conclusiones

Si bien, el texto fue presentado como tesis en el año 1923 es impresionante que a la fecha mantenga encendida la polémica y continúa siendo motivo de foros y discusiones profundas. El principal error de Asturias está en que de su aparente objetivismo desvalorizo la personalidad del indígena guatemalteco, prevaleciendo un sentido opuesto. A lo interno de nuestra sociedad, el ensayo de Miguel Ángel Asturias, es motivo de estudio aunque y debido a la manera tan intestina como aborda las características del indígena despierta recelo por parte de las nuevas generaciones.

Se acota que le análisis social que presenta es bastante acertado. La naturaleza humana tiende a menospreciar y hasta humillar al débil, pocas han sido las conquistas donde no se lincharon culturas e inmolaron sociedades. Hoy podemos hablar de convivir con tolerancia e igualdad, lo lamentable es que esto parece utopía y solo se conoce en papel. En nuestra realidad, se mantiene la desigualdad pero ahora con un ingrediente más: “El Rencor”. Las comunidades indígenas están mejor organizadas y resalta su capacitación pero queda un espacio del pasado que es muy difícil de evitar, es el daño sistemático a la cultura y tradición sumado al dolor de los años del conflicto interno y la pérdida de la identidad en manos de la importación de otras culturas

Recomendaciones

Los seres humanos siempre serán diversos entre sí; siempre tendrán muchas formas de pensar, de sentir, de actuar y de ser. Cada ser humano es único e irrepetible, No existen dos seres exactamente iguales en el mundo. No se debe olvidar esta realidad y además, las y los guatemaltecos se deben sentir plenamente emocionados ante la pluralidad. La misma no es un problema, sino una riqueza y ese sentimiento viene de un proceso sistemático que solo se consigue con la educación integral y valorizada..

Una de las características de la democracia es el respeto y la tolerancia a las distintas formas de pensar y de ser de los miembros de la sociedad. El respetar, el tolerar y el abrirse a las opiniones contrarias son rasgos que sólo poseen las personas verdaderamente respetuosas de lo humano.

Tolerar es aceptar y permitir a los demás que posean su propio pensamiento, sus sentimientos y formas de ser; aunque no se piense, no se sienta y no se actúe en la misma forma que ellos. Tolerar tampoco es aceptarlo todo, o copiarlo todo. Es respetar a los que son diferentes, sin dejar de ser uno mismo lo que es y cuando se habla de pluralidad se habla de muchas formas de pensar, sentir y actuar. En este sentido, también es una llamada de atención a realidades como el machismo, que deben ser suprimidas en nuestra sociedad, ni el hombre, ni la mujer, son superiores. Somos distintos unos y otras, pero con las mismas riquezas, posibilidades y derechos para participar en nuestra sociedad.

el libro de Asturias siempre será importante dado que se enmarca en una realidad nacional perenne, vigente y su análisis es sustantivo para evaluación de matriz y antecedentes culturales que incluyen costumbres e historia como marco de investigación sociológico y de fondo humanista.

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